Search:

Home
Up a Level

Other Topics:
El Camino A Belén
Adviento semana 1
Adviento semana 2
Adviento semana 3
Adviento semana 4
Avivando el Fuego
La Búsqueda de Dios
Cumpleanos
De Mí a Nosotros
Derechos de los Niños
ER Espíritu
ER Int. Novena
ER Liturgia
ER Oraciones
Jubileo
La Alianza
La Justicia
La Presentacíon
Los Reyes Magos
Magnificat
Mi Verdad Personal
Paz 2
Reconciliacion
Reflexion en ER
Taizé
María: Modelo

De Mí a Nosotros

El Signo de Nuestra Hermandad

 

Recordemos que estamos en la santa presencia de nuestro Dios.

 

Himno de Entrada:   “We Are Many Parts” – Marty Haugen u otro similar

 

Lectura  de “¿Puedes Beber La Copa?”   de Henri Nouwen.

 

 

“La Comunidad es como un gran mosaico. Cada pedacito parece tan insignificante.  Un pedacito es rojo brillante, otro azul frío, o verde mate, otro púrpura cálido, otro amarillo agudo, otro oro luciente. Algunos parecen valiosos, otros sin ningún valor. Unos parecen ostentosos, otros delicados. Como piedras individuas, podemos hacer poco con ellas excepto compararlas y juzgar su belleza y valor.  Sin embargo, cuando todos estos pedacitos se juntan en un gran mosaico representando la cara de Cristo, ¿quién cuestionaría la importancia de cada uno de ellos? Si uno de ellos, aún el menos espectacular, está ausente, la cara es incompleta. Juntos en un mosaico, cada pedacito es indispensable, y hace una contribución singular a la gloria de Dios. Es igual con la Comunidad, una hermandad de personas individuas quienes juntas se hacen visible Dios en el mundo.”

 

Nuestra Respuesta:     Salmo 27 y Mateo 9, 27-31

Miren, nuestro Señor vendrá con poder para alumbrar los ojos de los sirvientes de Dios. 

El Señor es mi luz y mi salvación: ¿a quién temeré? El Señor es el refugio de mi vida; ¿de quién  tendré miedo?

 

Una cosa pido al Señor: ésta busco: habitar en la casa del Señor todos los días de mi vida, para mirar a la belleza del Señor y contemplar el templo de Dios.

Creo que veré la bondad del Señor en el país de los vivientes. Espera al Señor con coraje; sea valiente y espera al Señor.

 

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo …

 

Todos: Miren, nuestro Señor vendrá con poder para abrir los ojos de los sirvientes de Dios.

 

Lectura: de la Carta a los Colosenses 3, 12-17

 

Peticiones: ¿para quién(es) o para qué queremos rezar?

 

                    Una Letanía de la Persona

                    Ofrecemos nuestras oraciones este día por cada uno de nosotros para que seamos

                    (la respuesta a cada es Gracias a Dios)

                    una imagen de Dios…

                    nacidos del soplo de Dios …

                    un vaso del amor Divino …

                    una semejanza a Su imagen

                    una morada de Dios …

                    una capacidad del Infinito …

                    un eternamente conocido …

                    el escogido o la escogida de Dios …

                    un domicilio de la majestad Infinita…

                    existiendo en el Hijo …

                    llamado desde la eternidad …

                    viviendo en el Señor …

                    un templo del Espíritu Santo

                    una  rama de Cristo …

                    un depósito del Altísimo …

                    un manantial de agua viva …

                    un heredero del Reino …

                    la gloria de Dios …

                    un lugar de la Trinidad …

 

TODOS: Dios canta esta letanía eternamente en su Palabra. Este es quienes somos.

                    (Abadía de Getsemaní, Trappist, KY 40051)

 

Ofertorio y Comunión:

Te agradecemos para el Espíritu que nos da vida, un Espíritu peregrino, para ojos que nos guían, para pies que andan por los senderos, para los hitos  que encontramos de vez en cuando cuándo hemos perdido nuestro camino.

 

Tú nos bendices con Tu divino inquietud. Nos empujes de nuestra complacencia. Nos impeles por senderos que no nos sentimos suficientes fuertes para transitar. Nos apoyas con compañeros de ruta quienes nos ayudan en los momentos difíciles, quienes nos animan y nos renuevan cuando pensamos que hemos tomado nuestro último paso.

 

Pero en especial Te agradecemos por Jesucristo. Él es el Camino, la Verdad y la Vida. Él alumbra nuestro camino. Él abre nuestros ojos. No nos abandone en nuestra necesidad. Él es el centro de nuestra vida aquí en comunidad.

 

Él nos ha sostenido con una comida, para seguir Sus huellas.  Y la noche antes de Su muerte, Jesús tomó pan y Te bendijo, Dios. Él lo dio a Sus amigos con estas palabras: Este es alimento para nuestra vida juntos.

 

Más tarde tomó una copa de vino. Una vez más lo bendijo y lo dio a Su comunidad con estas palabras: Esta es bebida para nuestra vida juntos. Tómenla y compártanla.

 

Por eso proclamemos el misterio de nuestra fe: Por su muerte y resurrección nos has redimido, Eres el Salvador del mundo.

 

Amado Creador, mándenos Tu Espíritu, para que nosotros, como comunidad,  seamos la luz de tus dones, la fuerza para tu llamada, y el compañerismo para enviarnos en misión.

 

Oración Final:                      LIBÉREME

                             Mi amigo

                             quien es parte de mí

                             por favor, quite el velo

                             que me cubre – por favor, libéreme.

                            

                             Tú sabes que pertenecemos, somos profundamente unidos.

                             No puedo verte claramente.

                             Hay un velo

                             que tapa mi corazón, mi mente y mi alma.

 

                             ¿La gente lo ha puesto allí,

                             o lo escogí yo

                             para proteger, para esconder

                             mi inseguridad, mi ser herido?

 

                             ¿O tal vez es solamente la piel final

                             de mi nacimiento aún inconcluso

                             hacia mi propia persona, a mí mismo,

                             que Tú ya tienes.

 

                             Por favor quítelo con cuidado amoroso.

                             Soy tan inseguro, tan fácilmente herido.

                             Tu amor puede liberarme.

                             Tu confianza desvanecerá mi velo.

 

                             Entonces podremos verdaderamente encontrarnos

                             en dar y recibir,

                             en ver y comprender.

                             Seremos completos y libres y unidos.

 

                             En unidad miraremos

                             en el mundo, a la gente, a Dios,

                             quitando muchos velos

                             y liberando la belleza escondida – la VIDA.

                                                               (Autor desconocido)

 

Traducción de Hermano Dom Sanpietro