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La Presentacíon

La Presentación de Santa María

El 21 de noviembre

 

Santa María, Virgen. Aleluya.

 

Santa Virgen, por decreto de Dios,

fuiste llamada eternamente;

te alabamos, llena de gracia, porque por medio

de ti el Señor podía dar Su Hijo a nuestra raza.

Ave, Ave, Ave María

 

Por medio de tu fe y aceptación,

Como la doncella del Señor,

Te encargaste a cumplir el plan de Dios.

María, te agradecemos, llena de gracia.

Ave, Ave, Ave María

 

 

Primera Lectura:

    Del libro de San Juan Damaceno sobre la fe ortodoxa: Libro 4, Capítulo 15, Lección iii

Joaquín se unió en matrimonio con Ana, una mujer excelente y digna de alabanza. Como la primera Ana, que fue estéril pero por medio de la oración y un voto dio a luz a Samuel, esta Ana, por sus pedidos y una promesa recibió de Dios, la misma Madre de Dios, para que en ésto no pudiera ser inferior en ninguna manera a esas otras mujeres ilustres.

 

Pues la gracia (porque el nombre "Ana" significa "gracia") se dio a luz a esa Dama (porque el nombre "María" significa "dama"). De veras ella se hizo la dama sin igual entre todos las criaturas, porque ella fue la Madre del Creador. María nació en la casa de Joaquín cerca de la Probática, y fue llevada al templo.

 

Como una flor plantada en la casa de Dios, nutrida por el Espíritu Santo, como el olivo fecundo, ella se hizo la morada de todas las virtudes. Ella quitó de su mente todo deseo de esta vida o mejor dicho, todo deseo de la carne. Ella preservó su virginidad en alma y cuerpo como esperada de ella quien iba a recibir Dios en su seno.

 

Tiempo para reflexión

 

Antífona:

Dios te salve, María, llena de gracia; el Señor está contigo.

 

        ¡Qué alegría cuando me dicen:

        "Vamos a la casa del Señor!"

        Jerusalén, ¡ya estamos dentro de tus puertas!

 

        Jerusalén, ciudad construida para que en ella

        se reúna la comunidad.

        A ella vienen las tribus del Señor

        para alabar su nombre,

        como se le ordenó a Israel.

        En ella están los tribunales de justicia,

        los tribunales de la casa real de David.

 

        Digan ustedes de corazón:

        "Que haya paz en ti, Jerusalén;

        que vivan tranquilos los que te aman.

        Que haya paz en tus murallas;

        que haya seguridad en tus palacios."

 

        Y ahora, por mis hermanos y amigos diré"

        "Que haya paz en ti.

        Por el templo del Señor nuestro Dios,

        procuraré tu bien."

 

Antífona:

Dios te salve, María, llena de gracia; el Señor está contigo.

 

 

Segunda Lectura: "Un Hombre Para Nuestros Tiempos", Donal S. Blake. Cfc

Otros empezaron a juntarse con el movimiento de Edmundo. En 1808, dos fundaciones más de los "monjes" de Edmundo fueron establecidas en la Diócesis de Waterford, específicamente en Carrick sobre el Suir, y en Dungarvan. Los "monjes" técnicamente fueron laicos. El amigo y sacerdote de Edmundo, Juan Power, en aquel entonces fue el Obispo de Waterford. El dio su aprobación a todo lo que fue hecho tan rápidamente. Juntos él y Edmundo escribieron una regla de vida basada en las constituciones de las Hermanas de la Presentación.

El 15 de agosto de 1808, Edmundo y ocho compañeros fueron vestidos en unas sencillas sotanas negras – para uso exclusivamente dentro de la casa, en consideración de las sensibilidades de las autoridades protestantes. Ellos pronunciaron votos de pobreza, castidad, y obediencia. Una congregación oficial diocesana de Hermanos, conocida como "La Sociedad de la Presentación" fue formada bajo la autoridad del obispo. La gente ordinaria con quienes ellos laboraban simplemente les llamaba los "Caballeros de la Presentación" o, aún más sencillamente, "los monjes".

 

Edmundo recibió el nombre de "Hermano Ignacio" en honor de San Ignacio de Loyola, el gran fundador de los Jesuitas, y se empezó la costumbre de llamarles con el título de "Hermanos". Así es que comenzó la primera forma de vida religiosa masculina en Irlanda desde el tiempo de la Reformación.

 

Antífona: Santa Madre de Dios, María siempre virgen, templo del Señor, sagrada morada del Espíritu Santo, tú sola sin igual, fue favorecida por nuestro Señor Jesucristo.

 

Bendito sea el Señor, Dios de Israel

porque ha visitado y redimido a su pueblo,

suscitándonos una fuerza de salvación

en la casa de David, su siervo,

según lo había predicho desde antiguo

por boca de sus santos profetas.

 

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos

y de la mano de todos los que nos odian;

ha realizado así la misericordia que tuvo con

nuestros padres, recordando su santa alianza

y el juramento que juró a nuestro padre Abraham.

 

Para concedernos que, libres de temor,

arrancados de la mano de los enemigos,

le sirvamos con santidad y justicia,

en su presencia, todos nuestros días.

 

Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,

porque irás delante del Señor

a preparar sus caminos,

anunciando a su pueblo la salvación,

el perdón de sus pecados.

 

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,

nos visitará el sol que nace de lo alto,

para iluminar a los que viven en tinieblas

y en sombras de muerte,

para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.

 

Antífona: Santa Madre de Dios, María siempre virgen, templo del Señor, sagrada morada del Espíritu Santo, tú sola sin igual, fue favorecida por nuestro Señor Jesucristo.

 

Peticiones

 

Oración Final:

Señor, en este momento en que honramos la memoria de la Santa María Virgen, y buscamos su apoyo, ayúdanos para que nosotros, como ella, podamos compartir la plenitud de Tu gracia. Amén.

 

A nuestro mundo necesitado de hoy día, demuestras amor y belleza, mostrándonos el camino a Cristo que debemos seguir, María, nuestra madre, llena de gracia.

                                            Ave, Ave, Ave María.

 

Que las oraciones de María nos ayuden a vivir

en la presencia de Dios.

 

Traducción de Hermano Dom Sanpietro (EUS)